lunes, 25 de febrero de 2013

La vida si vale.


 
Tan solo deja que tu cuerpo y alma libres fluyan en la tempestuosa agua de la vida, que ame y odie sin razón alguna, porque así las cosas serán concretas; recuéstate en la felicidad, pero ten cuidado, la tristeza siempre te llamará, miles de sentimientos caminaran a tu alrededor como pequeñas hormigas que paso a paso en la vida irás pisando y descubriendo, pero el miedo, ese miedo que llevas en tu corazón se refleja en tu mirada, y el viento, el dulce, armónico y lento viento, solo se encargara de refrescar tu memoria, hacerte sufrir, eres tu el culpable de tus pensamientos; no olvides lo que eres, y ten confianza en ti, como la tienes para caminar con los pies en la tierra pero la mente siempre volando; se fuerte, como lo eres cada vez que aunque te caigas y te hieras, te paras y sigues, piensa, cree y ama lo que tú quieras, porque nazcas llorando, no tenéis que vivir así, se revolucionario, defiende tus ideales y no importa, enamórate de la vida, la que jamás te decepcionará, y si decides morir, muere, pero muere como tú decidas, siempre recuerda que el amor, se pierde como las aves en el aire, se desase en el tiempo como el humo, pero que crece en besos y caricias como las plantas que verás atra-vez de tu ventana, cuando empieces a vivir el amor, será como sentir la lluvia caer gota a gota tu cara un día de intensa calor; cada cosa bella que vivías plásmala como un eterno momento en tu memoria, porque de eso y mil cosas más está basada la esencia de la vida.

Vive, lucha, piensa, ama, llora, ríe, experimenta, se tu.

Por: Daniela Reyes Salazar (Barbie)

domingo, 24 de febrero de 2013

El escritor.

Momentos eternos, imágenes de un pasado que no se borran y segundos que jamás volverán.

En pocas palabras se define una huella que el tiempo ha marcado, y el amor que alguna vez hubo se ha reemplazado por indiferencia, pero todavía peor, palabras que se han convertido en vacíos que seguramente el alma ya no soporte.

En ciertas ocasiones un adiós es la mejor manera de cerrar un capítulo, de terminar una historia, en un comienzo parecía no tener un final, pero la página del final llega y la tinta se termina, el escritor cierra el libro, hace una venia y se despide.

Entonces es hora de salir por la puerta, fumarse un cigarrillo, tomar un par de copas, abrir los ojos y decidir dejar el pasado atrás, por díficil que parezca.

El sufrimiento también ya ha pasado y entonces la monotonía se vuelve parte de la vida, pero es hora de escribir una contraportada y de ponerle final a esta historia de amor que ha marcado tu caminar, quizá sea bueno estar juntos en un futuro pero el presente ya se ha desgastado y con el también tus ganas de luchar por ella.

Un bonito recuerdo que seguramente quedara marcado, y que será siempre preferible antes de dejar un amargo sabor al mismo cuento contado una, otra, otra y otra vez.

Las cosas tienen un tiempo, y un lugar, y tienen un comienzo, y tienen un final, el final al que tanto tememos pero que de uno u otro modo va a llegar.

Nada es para siempre, ni siquiera el tal Dios, no sé si ese sujeto sea capaz de vernos y reírse, ó solo sea un espejismo creado por el sistema para mantenernos quietos, ó si sea solo el objeto de odio de unos chicos escépticos y rebeldes, pero sea lo que sea, este tipo tampoco es eterno y de uno u otro modo tuvo su principio y también tendrá su final.

¿El amor es eterno?, Cállate imbécil, nada en esta vida lo es.

Entonces el escritor se fuma un último cigarrillo, corre a comprar un nuevo lápiz, saca sus hojas y empieza a escribir una nueva historia.

Por: Diego Bernal (Berny).

jueves, 7 de febrero de 2013

Ella.





 Ella, una hermosa dama, joven, atractiva, con una personalidad matadora, sensible, tierna y algo tímida, era feliz con su vida, sus amistades y su familia; ella amaba, sentía, vivía por un amor, uno que creyó sería eterno, pero como humana que es, se equivoco, tan solo se dejo enceguecer por un ‘’falso amor’’ que un día remoto le prometieron, se enamoro de palabras bonitas que no llevaban a hechos, de regalos pero de nada de sentimientos, de una cara linda y de un corazón vació  de una hermosa mirada pero demasiado engañosa, ella es el ejemplo claro de muchas historias de sufrimiento por amor, pero esto, esto era antes de enterarse de la amarga verdad, de saber que tan solo era un juguete, una más para aquel que llamo el amor de su vida, ella, tan enamorada que estaba, se derribo, hubieron lagrimas, gritos, lamentos, pero como ella muy bien sabía, ante todo su dignidad, fueron demasiados los días que se encerraba en su cuarto a llorar, fueron muchas las lagrimas derramadas, noches de insomnio, enfermedades, pero ante los demás siempre mantenía una sonrisa, nadie sabía su verdad, era un oscuro secreto, uno que marco su vida para siempre, uno que ella jamás quería revelar. Sus ojeras siempre decían algo, ella cada vez estaba más pálida y delgada, su mirada pedía ayuda, pedía amor, pero mostraba miedo, inseguridad.
No hablaba con nadie y siempre vestida de negro, criticada por la sociedad, criticada por que nadie sabía lo que ella pasaba, solo quería  ser aceptada y comprendida, su condición aparentemente era muy desfavorable.
Días después no volvió al colegio, su mamá ya estaba angustiada, solo quería estar en su habitación sola, lloraba sin cesar, pero tan solo fue una semana de que las cosas empezaran así y ella dejo de comer, vomitaba todo, para ella su vida era un asco, o eso decía, la verdad no fue mucho el tiempo que paso para que la situación cambiara, ya que ni salía de su habitación, y un día, un día cualquiera, uno nublado, frío, silencioso, llego el final de todo, ella decidió suicidarse, su madre la encontró ahorcada en las escaleras de la casa al llegar de su trabajo, después de gritos, lagrimas y lamentos, todos se asombraron de aquella muerte tan inesperada. Y aquel día, el día de su entierro, su madre con ayuda leyó un corto escrito que ella dejo antes de su último aliento, en el que lo explicaba todo, en este contó la verdad de las cosas, ella, sufrió por amor, lo relato, ella se entrego a él, entrego todo de ella, de nada servía arrepentirse después de todo y poco después de saber la verdad de ese falso amor se entero de que tenía sida, eso le afecto demasiado, tuvo miedo de ser rechazada por sus amigos y la sociedad, y todo lo hizo según ella para el bien de su familia y de todos, dijo: ‘’prefiero morir completa y sin anunciar, que morir con causa, sin la mitad de mi y viéndome sufrir’’ y como todo, siempre para todos fue recordada como ‘’era una buena persona’’, y aunque la realidad sea dura, es así, jamás hay que juzgar sin conocer, las personas no viven lo mismo que nosotros y aun así, lo que hacen, lo hacen con causas.
Por: Daniela Reyes Salazar.